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Economía, Finanzas y Negocios

Economía, Finanzas y Negocios!.

Esa sensación que puede ser como un pequeño dolor de estómago al caer la noche del domingo y pensar que al siguiente día se debe madrugar para ir a trabajar, no es nada alentador. Entonces, ¿cómo afrontar la situación?

De acuerdo con una encuesta publicada por la página Monster.com, el 78% de los adultos encuestados en el mundo experimentan, por lo general, una sensación de tristeza en la noche del domingo.

Y por más de que ame su trabajo y le guste lo que hace, puede costar bastante pensar en retomar la rutina, en completar tareas y en olvidarse de “hacer pereza”, ver televisión o salir de viaje. ¿Le ha pasado?

Afortunadamente, existen algunas formas en las que puede evadir o ignorar un poco esa sensación, para poder asumir de forma correcta y con más positivismo la semana que está próxima a llegar.

• Momento de relajación

Esto, con el fin de poder liberar la ansiedad y la tensión que genera el pensar “lo que va a suceder el siguiente día”. Una publicación del Huffington Post sobre el tema, sugiere que es bueno detectar el momento exacto en el que el sentimiento de tristeza se apodera de usted durante el domingo, para poder planear una actividad como yoga o leer algún género literario que le interese para hacer que su mente esté inmersa en otros asuntos.

Es también un control de pensamientos al respecto, por lo que si al momento de hacer alguna de sus actividades de relajación “se cuela” el pensamiento, debe buscar la forma de concentrarse y focalizarse únicamente en la acción de relajación. Incluso, lo mejor que puede hacer después de esta actividad, es ir a dormir.

• Planear algo divertido

Ya sea para esa noche del domingo, para un día entre semana o para el próximo fin de semana. La expectativa de planear y esperar algo que realmente le apasione y por lo que tiene deseo, puede minimizar la sensación de tristeza. 

Según una publicación de Business Insider, enfocarse en la diversión y el tiempo que demanda planear y programar hace que la mente se concentre en otro tipo de situaciones.

• Hacer ejercicio

Ya mucho se ha hablado en Finanzas Personales sobre las ventajas que tiene la actividad física en la productividad, en la felicidad y en su vida en general. La actividad física, desde una caminata hasta una rutina en el gimnasio, permite la liberación de endorfinas y la eliminación de toxinas.

Además, le ayuda a concebir mejor el sueño gracias al cansancio o agotamiento que puede llegar a sentir físicamente. Una buena ducha e irse directo a la cama puede ser la estocada perfecta para terminar un buen domingo.

• Desconectarse

Ya es suficiente con que entre semana los medios de comunicación, las redes sociales y los dispositivos tecnológicos lo obliguen a mantenerse conectado y actualizado sobre todo lo que pasa. The Huffington Post destaca que aunque es tentador saber lo que pudo haber pasado durante el fin de semana (con sus seres queridos o su trabajo), lo mejor que puede hacer es liberarse de esa tensión de la conexión.

Y aunque muchos planeen algo de la semana en un rato del domingo en la noche, puede ser mucho mejor para usted y para su productividad laboral, acostarse temprano y madrugar el lunes para echar una revisada rápida a todo lo que no se enteró durante el fin de semana.

• Pasar tiempo con los seres queridos

Una de las estrategias que le sirve a muchos grandes líderes y empresarios exitosos. Compartir con su familia o su pareja puede aumentar sus niveles de satisfacción y felicidad, olvidando lo que puede ocurrir al siguiente día. O incluso, compartir su preocupación o sensación de tristeza puede hacer que se convierta en una carga menos pesada de llevar porque al sentirse identificado con alguien más y al comunicarlo, el sentimiento de frustración se libera más fácilmente.

 

Tomado de finanzaspersonales.com.co

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Los gerentes suelen quejarse de que sus mejores empleados les renuncian, y la verdad es que tienen algo de que quejarse, pues pocas cosas son tan costosa y perjudicial como buenos trabajadores ‘abandonando el barco’. Lo cierto es que ignoran el quid del asunto: la gente no deja puestas de trabajo, deja a sus gerentes. Aquí, los peores errores de los CEOs, según Business Insider:

- Exceso de trabajo. Nada ‘quema’ tan fácil buenos empleados. Esta trampa, tan tentadora para los gerentes, es desconcertante para los empleados, pues sienten que los están castigando por rendir.

- Esta medida es contraproducente. Una investigación de Stanford muestra que la productividad por hora disminuye bruscamente cuando la semana de trabajo es superior a 50 horas, y la productividad disminuye mucho después de 55 horas continuas laborando.

- Si tiene que exigirles trabajar más, acompañe dicha carga extra con aumentos salariales, promociones u otras ventajas. Si lo único que cambia es que hay que trabajar más, los empleados buscarán otra empresa que les dé lo que se merecen.

- No reconocen las contribuciones ni premian el buen trabajo. Es fácil subestimar el poder de una palmadita en la espalda. A todos les gustan las felicitaciones, en especial a quienes trabajan duro y dan todo de sí.

- Los gerentes tienen que comunicarse con su gente para averiguar qué les hace sentir bien (para algunos, es un aumento de sueldo, para otros, es el reconocimiento público) y luego recompensarlos por un trabajo bien hecho.

- No se preocupan por sus empleados. Más de la mitad de las personas que dejan sus puestos de trabajo lo hacen debido a su relación con su jefe. En las empresas inteligentes, los directivos saben cómo equilibrar ser profesional con ser humano.

- Hay que celebrar el éxito de un empleado, acercarse en aquellos momentos difíciles y desafiar a la gente. Es imposible trabajar para alguien más de ocho horas al día que no se preocupa por nada que no sea el rendimiento de la producción.

- No honran sus compromisos. Cuando sostiene un compromiso debe cumplirlo, pues se está poniendo a prueba frente a sus empleados. Y si no cumple lo que promete, ¿por qué tendrían que hacerlo quienes trabajan para usted?

- Contratan y promueven a la gente equivocada. Esto desmotiva a los trabajadores que saben se merecen dichos ascensos.

- No dejan que la gente persigue sus pasiones. Proporcionar oportunidades para que puedan hacerlo mejora su productividad y la satisfacción en el trabajo. Pero muchos CEOs temen que la productividad se reducirá si dejan que la gente lo haga.

- Este temor es infundado. Los estudios demuestran que las personas que son capaces de perseguir sus pasiones logran un estado de euforia que los hace cinco veces más productivos.

  

Tomado de portafolio.com

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Los bancos buscan ganar dinero, valiéndose para ello de muchas metodologías, entre ellas la de colocar las hipotecas firmadas con sus clientes en un circuito financiero que les permite, como premisa última, aumentar su rentabilidad.

Las hipotecas son uno de los instrumentos bancarios que se emplean para captar financiación. Así lo explican especialistas citados por el portal Idealista, que restan importancia a las condiciones en las que los clientes firmaron sus hipotecas, ya que, de una u otra manera -explican-, se convertirán en un elemento más de las entidades para hacer negocios.

El experto Juan Villén define al banco como un “intermediario financiero” cuya única misión es “pedir dinero a unos para prestárselo a otros”, mientras que “cuando no tiene suficientes recursos internos para satisfacer la demanda de crédito, no tiene más remedio que acudir a los mercados de capitales”. Es “dentro de esa dinámica donde entran en juego todas las hipotecas de los clientes”, explica.

¿Cuáles son, entonces, los instrumentos de financiación que tienen los bancos? Según el portal, uno de ellos es el de los títulos hipotecarios, que se dividen en cédulas y bonos de titularización de activos, que consisten en agrupar paquetes de hipotecas y venderlos como productos de inversión a los grandes inversores.

Sin embargo, muy a su pesar, no pueden emitir todos los títulos que desean, ya que deben ceñirse a las leyes, a los condicionamientos legales establecidos por cada país y que rigen, en especial, sobre la emisión de cédulas.

En cambio, la emisión de bonos de titularización -que son valores con garantía hipotecaria que el banco traspasa a un fondo para que este los emita- no está regida de igual manera. “En las titularizaciones vale todo. Se puede emitir cualquier cosa y solo se obtiene el respaldo de lo que se ha emitido, por lo que en caso de que surjan problemas, el tenedor no puede ir contra el resto de activos del banco”, sostiene Gregorio Arranz, secretario general de la Asociación Hipotecaria Española.

Por lo tanto, al comprarlos, los inversores reciben una rentabilidad más elevada frente a las cédulas, cuyo tipo e interés es menor.

De esta manera es como, gracias a todos estos movimientos, las hipotecas del común de la gente sirven para que los grandes financieros consigan dinero barato y aumenten su rentabilidad.

Tomado de: grandesmedios.com

Una práctica que permite que el empleado tenga cierta libertad al decidir cómo va a laborar y en qué horarios, siempre y cuando cumpla con sus obligaciones eficientemente.

Obtener mejores resultados con un horario flexible en vez de cumplir horarios rígidos. Así podría resumirse esta nueva filosofía laboral con la que una persona puede elegir su hora de entrada y de salida del trabajo, mientras que la empresa establece un mínimo y un máximo de horas que deben trabajar los empleados cada semana, y las fechas en las que todos deben estar presentes.

“Según un estudio de la consultora Ernst and Young, algunos de los países que tienen mayor rendimiento en el ámbito laboral ofrecen a sus trabajadores un horario flexible, como Alemania, donde un 70 por ciento de los empleados gozan del ‘flexiworking’, seguido por Estados Unidos e India, con un 61 por ciento”, comenta Alfonso López, de la agencia de comunicación 3AWW.

“Aunque las empresas todavía tienen que adaptar correctamente el ‘flexiworking’ a su política de trabajo, y en muchas ocasiones los trabajadores terminan haciendo bastantes horas de más, al no establecer un horario fijo, este nuevo método aplicado adecuadamente puede servir para que la calidad de vida de los empleados mejore considerablemente”, apunta López.

Mucho se ha escuchado hablar sobre esta forma de trabajo habitual en las grandes empresas de Silicon Valley y que comienza a expandirse por todo el mundo, pero ¿en qué consiste exactamente el ‘flexiworking’, ‘trabajo flexible’ o ‘flexitrabajo’?

“Es una nueva forma de trabajar, un giro de 180 grados al tradicional horario fijo e inamovible. Es el concepto de flexibilidad laboral que busca mantener el talento en la empresa sin dejar de conseguir los mejores resultados”, explica Laura Carro, directora de Recursos Humanos de 3AWW.

“Esto se efectúa en base a una mayor libertad de los trabajadores para conciliar su vida personal y laboral, y administrar su tiempo sin que merme su efectividad”, añade.

Según Carro, “el ‘flexiworking’ consiste en que el trabajador “pueda acudir un día a las 9 de la mañana y salir a las 6, y al siguiente entrar a las 11 e irse a las 8. La mayoría de las veces es la relación con clientes lo que marca la agenda y a la que hay que amoldar nuestra gestión diaria de actividad”, explica.

LA EMPRESA: ESPACIO FÍSICO COMÚN

“El ‘flexiworking’ contempla el teletrabajo, o trabajo a distancia por medios electrónicos desde el domicilio o cualquier otro lugar, “aunque siempre es necesario acudir a la empresa para recibir a clientes, realizar gestiones o mantener reuniones con jefes y compañeros de una manera más directa”, señala esta experta.

Carro enfatiza que “la empresa tiene su sede y permite con este sistema de trabajo mayor libertad. Pero tampoco hay que perder de vista ciertos códigos necesarios en la relación empresa-cliente-empleados que te otorga un espacio físico común”.

“El ‘flexitrabajo’ es una forma de trabajo adaptada, pero sin libertad absoluta. En ocasiones se permite el trabajo desde casa, pero no como norma. Es una variedad mayor de menú, a través del que se puede elegir un plato u otro, pero no es un bufé libre”, indica.

“Google, Facebook, Yahoo o Apple son ejemplos claros de este modelo que defiende la libertad horaria de los suyos, y varios estudios han demostrado que esta flexibilidad aumenta la productividad de manera notable”, concluye Carro.

BENEFICIOS DE LA MODALIDAD

“Para el trabajador los beneficios de esta modalidad son: mayor implicación, mayor conciliación entre vida laboral y familiar, mayor compromiso con la empresa y mayor productividad. Además, permite a las compañías poder realizar mejores ofertas a personas talentosas y evitar que los mejores se sientan tentados por propuestas más atractivas”, según Laura Carro.

“Así desaparecen también las miradas ‘asesinas’ de jefes y compañeros cuando alguien llega tarde o sale antes de tiempo. La mayoría de trabajadores, preguntados en una encuesta de Ernst &Young sobre esta fórmula de trabajo, dijeron que estaban dispuestos a cambiar de empleo e incluso de carrera para lograr un mejor equilibrio entre vida laboral y profesional”, destaca.

Según este mismo estudio, un 9 por ciento de empleados sufrieron consecuencias negativas como resultado de esta libertad de horario.

Tomado de Portafolio.com

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Las consecuencias en la construcción por la disminución en el ritmo del sector minero - energético fueron advertidas por Anif, en reciente foro.

Uno de los sectores que más movió negocios inmobiliarios en la época de ‘vacas gordas’, al lado del petróleo, fue el minero-energético. Eso fue hace dos años y medio, aproximadamente.

Según Manuel Alfonso Carrillo, gerente de la firma inmobiliaria Avacol, el sector petrolero y afines participaba con el 50 por ciento de los ingresos de las exportaciones; sin embargo, con el precio en franca caída y un dólar al alza, los negocios han tenido que revaluarse, y la finca raíz no ha sido la excepción.

Esta realidad fue confirmada por Alejandro Vera, vicepresidente de Anif, durante un foro del sector constructor organizado por el Banco de Occidente en Bogotá, en el que reconoció que tras varias amenazas de burbuja anunciadas por el centro de estudios –que no compartieron en su momento los gremios del sector edificador–, “el fin del auge minero-energético la desinfló”.

El directivo recordó cómo la llegada y la apertura de nuevas empresas empezaron a mover los arriendos de oficinas y lotes, e incluso, de viviendas para estratos altos, con el consecuente aumento de los precios de venta y renta.

Hoy, los valores de la oferta residencial siguen creciendo, pero a un ritmo moderado. Sin embargo, advierte que "no van a caer. Simplemente se mantendrán estables".

El Gerente de Avacol coincide con el Vicepresidente de Anif y recuerda que las empresas del sector petrolero y afines tenían una participación, por lo menos en Bogotá, de 30 por ciento. “Hoy, la realidad es que se achicaron o se fueron, y el mercado se contrajo”.

Esta situación se ha evidenciado, aún más, en el mercado de oficinas que movió licencias de construcción como nunca antes había sucedido, pues la demanda era creciente.

Esa dinámica generó otro fenómeno: una sobreoferta que, como lo anunció la multinacional de servicios inmobiliarios, Colliers International, incrementó la cantidad de área sin ocupar. Y lo siguiente será el ajuste a la baja de los precios de alquiler.

César Llano, presidente de la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas), no cree que hubiera habido amenaza de burbuja.

'HABÍA ESPECULACIÓN'

“Lo que se dio fue una especulación de precios, especialmente en ciudades donde se concentró el auge minero-energético que impulsó la demanda de proyectos corporativos y residenciales”.

Según el directivo, las ciudades en las que impactó el buen momento de este sector de la economía fueron Villavicencio y Bogotá, con óptima comercialización en los estratos 5 y 6, no en los segmentos medios. “Medellín y Cali, por su parte, fueron exógenos de ese fenómeno”, agregó Llano.

El directivo reconoce que muchas firmas cerraron por situaciones particulares de los sectores minero-energético y afines. Sin embargo, considera que no es fenómeno agregado de la economía, “es decir, no es una debacle. Algunas se liquidaron como algo normal de la economía”.

Camilo Congote, vicepresidente de la junta directiva de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), coincide con Llano y aunque “actualmente, no contamos con esos posibles arrendatarios, estábamos preparados. Ahora, todos los mercados y sectores tendrán que adaptarse a los ajustes, tanto en importaciones y exportaciones donde habrá retos pero también muchas oportunidades”.

Congote, además, se suma al grupo de quienes piensan que nunca hubo un riesgo de burbuja. “La cartera es sana, lo que se construyó estaba prevendido y simplemente los inmobiliarios tendrán que ser creativos para mover sus inventarios, a precios acordes con el mercado”, enfatizó.

MAL MOMENTO PARA UNOS, OPORTUNIDAD PARA OTROS

Hay consenso en que hay sobreoferta, especialmente en el mercado de oficinas. Según la arquitecta Rosario Rueda, el inventario no está rotando y esto golpea a los inversionistas.

La empresaria también asegura que los consultores y trabajadores que tenían relación con el sector minero-energético, y no diversificaron sus servicios, están muy afectados. Otro segmento que ha tenido que soportar este entorno, más difícil y de recuperación de largo aliento, es el de las medianas y pequeñas empresas que tenían nexos y contratos, por ejemplo, con las petroleras. “Es un momento difícil para unos, pero de oportunidades para otras, entre ellas, si son exportadoras”, concluye.

OBLIGADOS A REVALUAR EL NEGOCIO

Rosario Rueda, estructuradora de proyectos inmobiliarios de la firma Don Vela Investment, recuerda cómo hace tres años, trabajando para otra compañía, 40 por ciento del portafolio de nuevas obras y adecuaciones pertenecía al sector minero-energético y al petrolero. “Hoy, el impacto de la caída en la dinámica es evidente. Incluso, tenemos muchos servicios alrededor de esa industria afectados porque han tenido que desmontar y, de hecho, por lo menos en el mercado de oficinas, están quedando áreas desocupadas”. Esta arquitecta y diseñadora anota que el golpe más fuerte ha sido para los inversionistas-propietarios, que han tenido que vender o, en el mejor de los casos, subarrendar a precios más bajos. “Y es que es preferible no tener un lucro cesante y, por lo menos, asegurar un inquilino”, concluye.

 

Tomado de: portafolio.com.co

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