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Whilliam Tholson Kelvin, físico y matemático británico dijo "Lo que no se mide, no puede mejorar!",

pero para mi es: "Lo que no se mide, no crece!".

Te comparto estos tres recursos que debes utilizar de manera obligatoria, pero mas bien mirándolos desde el punto de vista "necesidad".

1. Informes financieros: Todo emprendedor debería saber interpretar sus informes financieros, son los números e información lo que le da la posición actual y hacia donde vá!.

2. Contabilidad: Tener claro que la contabilidad no debe ser llevada solo como una obligación legal, es necesario tener claro que adicional a múltiples razones, es un medio para crecer!.  En el negocio inmobiliario, que es el que mas he tocado en los últimos 3 años, y en el que mas veo falencias de tipo, registro, controles, revelación, inclusive ausencia de la misma; en el que muchos emprendedores suelen caer sólo en actividad o estrategia de marketing que te lleva a la compra venta y arrendamientos de inmuebles, se debe tener muy claro las políticas contables que lleven estás transacciones a los libros contables para posteriormente resumirla en los informes, que en fín último son los que te dan la visión del negocio!.


3. Tecnología: Y de todo esto, no menos importante sino muy relevante, que adicional es la que apalanca todas las actividades del emprendimiento es la utilización de tecnología integrada en todos los procesos operativos!.  Aquí hay un punto delicado ya que la mayoría de los emprendimientos ignoran este tema que debe integrar lo operativo y lo traansaccional, no lo hacen bién, inclusive se presenta ausencia de este tema tan neurálgico.

Estos tres juntos bien implementados e integrados suelen apalancar el crecimiento empresarial con éxito!.

Por C.P. Nestor C. Andrade


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El mandato es un contrato por medio del cual una persona confía la gestión (comitente o mandante) de uno o mas negocios a otra, que se hace cargo de ellos (apoderado, procurador,mandatario) por cuenta y riesgo de la primera.

Al igual que cualquier obligado a emitir factura, en el contrato de mandato, es el mandatario quien debe expedir la respectiva factura de venta o documento equivalente a nombre propio, (sin olvidar la obligación del mandante en relación con la facturación electrónica), con el cumplimiento de la totalidad de los requisitos (arts. 615, 617 E.T,Art. 1.6.1.4.3 del DUR 1625 de 2016).

En la ejecución del contrato de mandato los costos y gastos generados, los documentos que los soportan, deberán estar a nombre del mandatario.

En caso en que el mandante desee soportar dichos ingresos, costos, gastos, impuestos descontables, devoluciones entre otros, el mandatario deberá emitir certificado donde conste dicha información, avalada por su contador o revisor fiscal.


 

OFICIO Nº 019362

05-08-2019

DIAN

 Subdirección de Gestión Normativa y Doctrina

100208221 – 001920

Bogotá, D.C.

Ref: Radicado 000334 del 03/07/2019

Tema     Procedimiento Tributario
Descriptores     Factura en Contratos de Mandato

 

Certificado de Contador Público

Fuentes formales     Artículos 615, 617, 631, 771-2, 772 y 777 del Estatuto Tributario. Artículos 1.6.1.4.1 y 1.6.1.4.3 DUR 1625 de 2016

Cordial saludo, señor Vargas

De conformidad con el artículo 20 del Decreto 4048 de 2008, es función de la Subdirección de Gestión de Normativa y Doctrina absolver de modo general las consultas escritas que se formulen sobre interpretación y aplicación de las normas tributarias de carácter nacional, aduaneras y cambiarias en lo de competencia de esta entidad.

Así mismo, el artículo 113 de la Ley 1943 de 2018 establece que los conceptos emitidos por la Dirección de Gestión Jurídica o la Subdirección de Gestión de Normativa y Doctrina de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, constituyen interpretación oficial para los empleados públicos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales; por lo tanto, tendrán carácter obligatorio para los mismos. Los contribuyentes solo podrán sustentar su actuación en la vía gubernativa y en la jurisdiccional con base en la Ley.

En consecuencia, no corresponde a esta Subdirección conceptuar sobre normas que corresponden a la competencia de otros entes del Estado, ni resolver problemas específicos de asuntos particulares. 

Consulta:

 ¿Debe emitirse una certificación por cada operación que da lugar a costos, deducciones o impuestos descontables, o devoluciones? 

¿Puede coexistir, dentro del documento por medio del cual se hace exigible el reembolso de compras hechas por cuenta del mandante, el cobro por los servicios y/o honorarios prestados por el mandatario? 

¿Cuáles deben ser los documentos soportes que debe mantener y exigir el mandante un mandatario, cuando en desarrollo de un contrato de mandato, el mandatario adquiere bienes y servicios por cuenta del mandante? 

¿La certificación de que trata el artículo 1.6.1.4.3 del DUR 1625 de 2016, puede ser emitida por el contador de la empresa? 

¿Debe emitirse una certificación por cada operación que da lugar a costos, deducciones o impuestos descontables, o devoluciones?

¿Debe emitir factura comercial al mandante, además de la certificación de contador por revisor fiscal? 

¿Qué incidencia tiene este tipo de operación (mandato) en los reportes de información exógena a la DIAN? 

Respuesta:

Para contestar las preguntas formuladas, a continuación, se expondrá el marco normativo que establece para el contrato de mandato la obligación de facturar, la cual debe ser tenida en cuenta por los contribuyentes al momento proceder con esta obligación.

El contrato de mandato es un contrato nominado que se encuentra regulado tanto en el Código Civil en sus artículos 2142 y siguientes, así como en el Código de Comercio en los artículos 1262 y subsiguientes.

“ARTÍCULO 2142. <DEFINICIÓN DE MANDATO>. El mandato es un contrato en que una persona confía la gestión de uno o más negocios a otra, que se hace cargo de ellos por cuenta y riesgo de la primera. 

La persona que concede el encargo se llama comitente o mandante, y la que lo acepta apoderado, procurador, y en general mandatario”.

(Art. 2142. Código Civil).

En materia tributaria, la factura es una de las obligaciones formales que deben cumplir los sujetos obligados, la cual consiste en expedir la factura o documento equivalente por cada una de las transacciones que realicen ya sea por venta o prestación de servicios, que se concreta con la entrega de original de la misma, con el lleno de los requisitos legales, a quien se venda o preste el servicio, y conservar la copia (Art. 615 del Estatuto Tributario)

Para la procedencia de costos y deducciones en el impuesto sobre la renta, así como de los impuestos descontables en el impuesto sobre las ventas, se requerirá de facturas con el cumplimiento de los requisitos establecidos en los literales b), c), d), e), f) y g) de los artículos 617 y 618 del Estatuto Tributario. (Artículo 771-2 del E.T.).

Por la misma razón, están obligados a expedir factura o documento equivalente todas las personas o entidades que tengan la calidad de comerciantes, ejerzan profesiones liberales o presten servicios inherentes a estas, o enajenen bienes producto de la actividad agrícola o ganadera, independientemente de su calidad de contribuyentes o no contribuyentes de los impuestos administrados por la Unidad Administrativa Especial Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), “por cada una de las operaciones que realicen”. (Artículo 1.6.1.4.1 del DUR 1625 de 2016).

En los contratos de mandato se ha dispuesto que en todos los casos las facturas deberán ser expedidas “en todos los casos por el mandatario”. (Inciso primero. Artículo 1.6.1.4.3 del DUR 1625 de 2016).

Y, “si el mandatario adquiere bienes y servicios en cumplimiento del mandato, la factura deberá ser expedida a nombre del mandatario”. (inciso segundo. Artículo 1.6.1.4.3 del DUR 1625 de 2016).

Igualmente está dispuesto, en el caso de los contratos de mandato, que, para efectos de soportar los respectivos costos, deducciones, o impuestos descontables, o devoluciones a que tenga derecho, el mandatario deberá expedir una “certificación” donde se consigne la cuantía y concepto de estos, la cual debe ser avalada por “contador público o revisor fiscal», según las disposiciones legales vigentes sobre la materia. (Inciso tercero artículo 1.6.1.4.3 del DUR 1625 de 2016).

Constituye prueba contable la certificación expedida por el contador público o revisor fiscal expedida de conformidad con las normas vigentes, “sin perjuicio de la facultad que tiene la administración de hacer las comprobaciones pertinentes”. (Art. 777 del E.T.)

Respecto de las certificaciones, el Consejo de Estado, Sección Cuarta, sentencia del 12 de diciembre de 2018, expediente 2012-00139-01 (20379), reitera jurisprudencia y precisa que para los certificados de contador público revisor fiscal sea válidos debe llevar al convencimiento del hecho que se pretende probar, sujetándose a las normas que regulan el valor probatorio de la contabilidad. 

“Sobre la calidad de prueba suficiente del certificado de contador público o revisor fiscal, la Sección ha dicho que tal documento debe contener algún grado de detalle en cuanto a los libros, cuentas o asientos correspondientes a los hechos que pretenden demostrarse. Así mismo ha sostenido lo siguiente: 

“Como ha señalado la Sala en ocasiones anteriores, la calidad de «prueba suficiente” que le otorga la norma tributaria no puede limitarse a simples afirmaciones sobre las operaciones de orden interno y externo carentes de respaldo documental. El profesional de las ciencias contables es responsable de la contabilidad o de la revisión y análisis de las operaciones de un ente social y está en capacidad de indicar los soportes, asientos y libros contables donde aparecen registrados las afirmaciones vertidas en sus certificaciones. La fe pública predicable de un contador público no se ve restringida o anulada por la exigencia que en materia tributaria deben presentar sus certificaciones, sino por el contrario comprueba en debida forma la veracidad de sus afirmaciones, permitiendo que las autoridades administrativas y jurisdiccionales puedan darle la eficacia, pertinencia y suficiencia que se requiere al momento de evaluar a confiabilidad, razonabilidad y credibilidad de la contabilidad del contribuyente, responsable o agente retenedor”. [Sentencia de 6 de marzo de 2008, expediente 15931). 

En consecuencia, un certificado de contador público o de revisor fiscal que dé certeza de la veracidad de las afirmaciones contenidas en dicho documento constituye prueba contable suficiente de acuerdo on (sic) la ley. No obstante, la DIAN puede, si lo estima pertinente, hacer las comprobaciones que considere necesarias.”

Por parte de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, en Concepto 009670 de febrero 12 de 2001, sobre el contrato de mandato y la exigencia legal de la factura para efecto de la procedencia de costos y deducciones prevista en el artículo 771-2 del Estatuto Tributario, ha expuesto lo siguiente: 

“(…) Ahora bien, la factura es uno de los documentos que sirven a quien realizó la erogación, para soportar los costos, deducciones e impuestos descontables; el artículo 771-2 del Estatuto Tributario así lo consagra al disponer que para tal procedencia se requiere de facturas con el lleno de los requisitos allí señalados. 

En el caso del contrato de mandato cuando el mandatario, en desarrollo del contrato adquiere bienes o servicios la factura le es expedida a su nombre. En aplicación del artículo 771-2 antes citado sería este quien tendría derecho a solicitar los costos, deducciones e impuestos descontables que figuren en tales documentos; pero como tales erogaciones realmente pertenecen al mandante la Ley y más exactamente el artículo 3º. del Decreto 1514 de 1998 consagran que para que el mandante pueda solicitar las partidas mencionadas no obstante no poseer las facturas expedidas a su nombre, presente como prueba la certificación de le debe expedir el mandatario donde se consigne la cuantía y concepto de los mismos, la cual debe ser avalada por contador público o revisor fiscal. 

Es decir que, para estos casos, se plantea una excepción a la norma que exige la factura para la procedencia de los costos y demás factores mencionados. 

Por lo tanto, no puede pretenderse que la certificación a que se ha hecho referencia pueda ser sustituida con las facturas que debió expedir el mandatario en desarrollo de su gestión ya que estas últimas dan cuenta de los ingresos del mandante así como del impuesto sobre las ventas generado y con la certificación lo que se pretende es soportar los costos, deducciones, impuestos descontables y/o devoluciones a que tiene derecho el mandante, los cuales no figuran en las facturas que el mandatario expida en desarrollo de su gestión (…).”

En síntesis: “No se puede sustituir la certificación que debe expedir el mandatario al mandante para efectos de soportar los respectivos costos, deducciones, impuestos descontables y demás factores, con la factura que expida en desarrollo de su gestión, toda vez que contienen factores diferentes”.

Para mayor ilustración se anexa copia del Concepto 9670 de febrero 12 de 2001.

Por último, el artículo 631 del Estatuto Tributario prevé que, con el fin de realizar estudios y cruces de información, necesarios para el control de los tributos la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales podrá solicitar a las personas y entidades, contribuyentes o no contribuyentes, una o varias de las siguientes informaciones:

 “g. Apellidos y nombres o razón social y NIT de cada una de las personas o entidades de quienes se recibieron ingresos para terceros y de los terceros a cuyo nombre se recibieron los ingresos, con indicación de la cuantía de los mismos.”

En los anteriores términos se absuelve su consulta y finalmente le manifestamos que la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, con el fin de facilitar a los contribuyentes, usuarios y público en general el acceso directo a sus pronunciamientos doctrinarios, ha publicado en su página de internet www.dian.gov.co, la base de conceptos en materia tributaria, aduanera y cambiaria expedidos desde el año 2001, a la cual se puede ingresar por el ícono de “Normatividad” -“técnica”-, dando click en el link «Doctrina Dirección de Gestión Jurídica”.

Atentamente,

LORENZO CASTILLO BARVO

Subdirector de Gestión Normativa y Doctrina (E)

Dirección Gestión Jurídica

UAE. Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales

 

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Muchas veces y por muchas razones que desconozco, la mayoría de los trabajos o servicios que prestamos los desarrollamos sin el debido soporte jurídico el cual en mi concepto es tan necesario como la factura de venta al momento de cobrarlos.

En un contrato se verbal o escrito, la mejor opción de garantía de celebración, en mi concepto, son las arras y estas se definen como la señal o cantidad que las partes acuerdan y, generalmente, consiste en la entrega de dinero, bien sea para confirmar un contrato, o bien como parte de indemnización para poder retractarse del mismo.  También pueden ser cosas muebles con las que se respalda la celebración del contrato.

Para mejor ilustración vayamos al Código Civil:

"Artículo 1858. Derecho de retractación

Si los contratantes estipularen que la venta de otras cosas que las enumeradas en el inciso 2o. del artículo precedente, no se repute perfecta hasta el otorgamiento de escritura pública o privada, podrá cualquiera de las partes retractarse mientras no se otorgue la escritura o no haya principiado la entrega de la cosa vendida.

Artículo 1859. Arras de retractación

Si se vende con arras, esto es, dando una cosa en prenda* de la celebración o ejecución del contrato, se entiende que cada uno de los contratantes podrá retractarse; el que ha dado las arras, perdiéndoles, y el que las ha recibido, restituyéndolas dobladas.

Artículo 1860. Oportunidad para retractarse

Si los contratantes no hubieren fijado plazo dentro del cual puedan retractarse, perdiendo las arras, no habrá lugar a la retractación después de los dos meses subsiguientes a la convención, ni después de otorgada escritura pública de la venta o de principiada la entrega."

El código de comercio también regla lo siguiente:


"Artículo 866. Arras

Cuando los contratos se celebren con arras, esto es, dando una cosa en prenda de su celebración o de su ejecución, se entenderá que cada uno de los contratantes podrá retractarse, perdiendo las arras el que las haya dado, o restituyéndolas dobladas el que las haya recibido.

Celebrado el contrato prometido o ejecutada la prestación objeto del mismo, no será posible la retractación y las arras deberán imputarse a la prestación debida o restituirse, si fuere el caso."

No estamos acostumbrados a cerrar o firmar un nuevo negocio como debe ser, con la firma de un contrato; la verdad es algo que hay que aprender y hacerlo un hábito, volverlo una política empresarial, ya que una vez en marcha esta rutina previa a la celebración de negocios, se garantiza el mejor resultado sin perdidas de dinero ni de tiempo; pero sobre todo que el contrato lleve consigo una cláusula y una cantidad en "arras" que sea justa y equitativa que no permita que ninguna de las partes se retracte de la celebración del negocio fácilmente.

Lamentablemente no aprendemos de errores ajenos, a veces hay que vivir lo desagradable de hacer las cosas de manera light, a veces hasta que no nos pasa a nosotros no comenzamos a aplicar acciones en beneficio de nuestra tranquilidad.

Actualmente, pedimos a nuestros clientes hacernos pagos de anticipos que quedarán como arras del contrato; sobre todo cuando los trabajos a realizar implican un detenido examen previo; usamos las arras en nuestros contratos de integración tecnológica por ejemplo, y en contratos de servicios contables y sobre todo en los contratos de promesa de compraventa de inmuebles; y esto implica, que desde el comienzo todo queda claro para ambas partes, se toma mas tiempo en la preparación del arranque pero se ahorra tiempo al final, ya que esto conviene a las partes cuando son serias y se baja el riesgo de retractación.  Cuando las partes no son serias o alguna tiene malas intenciones, ni siquiera se llega a firmar el contrato, y en nuestro concepto, mejor así, al inicio y no al final cuando nos damos cuenta que no se debió contratar.

Por NESTOR ANDRADE

 

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Entender que es el BlockChain no es fácil y, para una persona que tenga conocimientos de tecnología tampoco lo es.  La tecnología blockchain o cadena de bloques es algo nuevo para muchos a pesar de que lleva ya tiempo funcionando, a pesar de que es la palabra de moda en muchos sectores de la economía no es muy conocido a nivel general pero es indiscutible que plantea una enorme revolución en todo tipo de ámbitos.

Sin querer dar una definición quiero que te imagines que el Blockchain o cadena de bloques es un gigante libro contable o de registro de transacciones en los que los registros, es decir "los bloques" están relacionados y cifrados para proteger la seguridad y privacidad de las transacciones en una base de datos distribuida entre muchos usuarios o "nodos" y que no necesariamente las transacciones tienen ser de tipo económicas.

Lo anterior da paso sin duda a la utilización de Blockchain en el sector inmobiliario, tanto en términos económicos que incluye la solución de pago, como en términos administrativos paro lograr mayor integridad en el intercambio en sí.  Por ende, pensemos también en que esto da paso a la utilización del Blockchain en el ámbito contable y porque no el ámbito tributario.  Como quedaría el rol del contador público, revisores fiscales, auditores, auditores forenses; el rol del agente inmobiliario y los brokers entre otros?

En este sentido, podría el Blockchain ayudar a crear nuevos modelos del negocio de bienes raíces para conectar a compradores y vendedores potenciales, teniendo en cuenta que cada vez son más los que confían en la cadena de bloques para trasladar todos los aspectos de las transacciones a un ambiente digital, los cual redundaría en rapidez, menos costos, mas seguros por ende resistentes al fraude y sobre todo globales.

Es fácil imaginar cómo podrían comercializarse propiedades de todo tipo por medio de tokens, al igual que otros productos ya lo hacen.  Este ejemplo de blockchain mejoraría los tiempos de ventas, ya que los vendedores de propiedades podrían vender fracciones de acciones en una propiedad en vez de tener que buscar un solo comprador para la misma; eliminando una gran barrera de entrada a la inversión inmobiliaria para aquellos que no cuentan con el capital suficiente, increíble no?.

De igual manera imaginemos que al dividir un bien raíz en "tokens" da la oportunidad de usar criptomonedas en el que el hecho principal es la desintermediación de la transacción, y a ser esto de esta manera, alguien que quiera invertir en el proyecto de bienes raíces tiene posibilidad de revender su participación en un mercado global mediante el uso de contratos inteligentes cada vez mas evolucionados que establecen la relación entre comprador y vendedor, recuerda sin intermediarios.

Entonces, partiendo de las premisas anteriores y para responder las preguntas del contador público, revisores fiscales, auditores, auditores forenses; el rol del agente inmobiliario y los brokers entre otros, no solo en el proceso inmobiliario llevado al contexto digital futuro con tokenización, contratos inteligentes, descentrealización y desintermediación? Pues mi respuesta es: no sé, pero si sé que desde ya debemos pensar en pertenecer a el selecto grupo de proveedores tecnológicos que en este área nacerá para dar paso a estas tareas no solo inmobiliarias sino de cualquier otro sector, en donde todo será perfecto!.

Por Néstor Andrade.

 

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Planificar acciones a seguir, establecer protocolos y preparar guiones de atención al cliente puede ser muy productivo si se realizan con naturalidad y tranquilidad.

Cuando publicas inmuebles en la web, sean redes sociales, buscadores, anuncios, portales inmobiliarios o sitio web, alguien que no conoces necesitará saber más sobre el inmueble y es muy probable que te contacte para pedir tu ayuda como asesor inmobiliario y por lo tanto, deberás en el momento de recibir la llamada, mensaje de whatsapp, o email, recordar y analizar en cada caso la forma correcta de contestar.

No debemos caer en el error que cometen la mayoría de los agentes inexpertos, que en su desespero por cerrar una venta contesta la solicitud de información utilizando la improvisación y sin herramientas de consulta y registro a la mano.

 

Una cuenta de Ahorro y Fomento a la Construcción (AFC) le permite a un trabajador al que le aplica retención en la fuente utilizar este impuesto para comprar vivienda.
Es decir, que en vez de pagárselo al Gobierno puede destinarlo para cancelar la cuota inicial de una vivienda o las mensualidades de un crédito.

Con una cuenta AFC se puede reducir la base gravable del salario con lo que los ingresos netos aumentan.
En síntesis, este beneficio consiste en que el trabajador fija un ahorro mensual, el cual es descontado y consignado directamente por la empresa al banco (el valor depositado incluye la retención). 

 

 

 

El mundo inmobiliario o de bienes raíces, o real estate muy usado en Estados Unidos y otros países, es un mundo complejo, liderado por las emociones de los compradores y por supuesto de los agentes inmobiliarios; impulsado por los desarrolladores, urbanizadores, promotores, constructoras y bancos.  Realmente no es nada fácil crear una estrategia efectiva para vender un inmueble.

El negocio inmobiliario no es un negocio de ladrillos, cemento y acabados; realmente no se trata de eso.  El producto final no es un producto cualquiera, sino un producto que lleva a su alrededor muchos servicios que agregan valor, es un concepto diferente a lo tangible, mas bien es un producto que involucra la satisfacción de garantía a largo plazo y un montón de emociones a veces indescriptibles, ya que definitivamente se trata al final de un lugar donde diariamente compartirán diversas personas, el lugar donde crearán o continuarán su historia, ese lugar al que muchos llamamos "hogar".

Poder conectar con el tipo de cliente y su necesidad, casi siempre emocional, no es nada sencillo ni fácil, es un proceso que involucra en gran porcentaje mucha estrategia, tecnología y propiedades.  Es un proceso que se debe desarrollar de manera sistemática pero natural, libre de improvisación al inicio, mas bien basados siempre en modelos que permitan la continuidad de las actividades generadoras de valor.

 

 

La prestigiosa revista norteamericana Forbes, especializada en el mundo de los negocios, publicó la lista de los que a su juicio son los 10 mejores barrios del mundo. En la mitad del listado se encuentra Getsemaní, en el corazón del Centro de Cartagena.

El listado de la revista se decidió por lugares poco frecuentados por los turistas y en los que era posible ver "cómo sucedía todo en la vida real". Así las cosas, de Getsemaní se mencionan sus bares, restaurantes y además "permite darse una idea más clara de cómo es la vida de los residentes de esta zona".

 

 

Luego de conocerse que el sector de construcción de edificaciones residenciales y no residenciales registró una caída de 8,8% en el primer trimestre, lo que llevó a que la economía como un todo avanzara en los tres primeros meses del año menos de lo esperado, registrando apenas 2,8%, el Gobierno lanzó un paquete de medidas con las que busca reactivar esta actividad en el país, la cual no es solo fundamental para el PIB, sino también para la generación de empleo.

Como lo han diagnosticado muchos expertos, la causa del desplome de la construcción está en la vivienda de mayor valor a la de interés social, que presenta un elevado número de unidades construidas, pero sin vender, lo que contrasta con la Vivienda de Interés Social (VIS), cuya dinámica viene en ascenso.

 

 

Carlos López y Clara Garzón (*) son de clase alta, pero no lo saben, o mejor, no se sienten así. Entre los dos juntan 11,9 millones de pesos en ingresos cada mes, con los que viven la pareja y sus dos hijos de 8 y 7 años. 

Es decir, que por cada miembro del hogar hay, en promedio, más de 2,9 millones de pesos mensuales. Es un matrimonio de profesionales egresados de universidades privadas de Bogotá y cada uno con especialización en sus áreas de trabajo. Ella trabaja en una multinacional financiera, y él, en una asociación empresarial.

El apartamento en el que viven es de 90 metros cuadrados en una zona residencial estrato 4 de Bogotá, el cual están pagando con una cuota mensual de casi dos millones de pesos. Además, deben desembolsar 700 mil pesos mensuales por administración y servicios, que incluyen agua, luz, teléfono, internet y televisión satelital. Así mismo, para el cuidado del inmueble y otras labores, cuentan todos los días con una empleada a quien le pagan su salario y sus respectivas prestaciones de ley.

 

 

Las ventas de vivienda han cambiado; ahora, a los clientes hay que 'enamorarlos' con más detalles.

En un entorno en el cual la tecnología y las redes sociales han originado una cultura de la inmediatez; donde la información y las respuestas instantáneas son claves para cautivar a los compradores y donde –además– las cifras del sector de la construcción mostraron un fuerte decrecimiento, el gran reto para los constructores, este año, es cautivar a los futuros inversionistas a comprar vivienda en nuestro país utilizando como herramienta la innovación durante el proceso de la negociación.

En este escenario, saber las características de las nuevas generaciones y comprender la transformación de la familia colombiana es fundamental para el negocio. Los constructores deben conocer el público al que quieren llegar y, así, generar experiencias inigualables de principio a fin para cada segmento de la población. Enfocarse en solo vender un apartamento o una casa, ya no es suficiente. Los clientes son cada vez más exigentes e informados y tienen necesidades e intereses diferentes que hace unos años.